Cuidar la democracia exige una educación comprometida con sus valores. Ese es el mensaje que el alumnado de la Facultad de Formación de Profesorado de la Universidad de Extremadura se llevó a casa tras la celebración del último Diálogo Educativo para la Convivencia y la Memoria Democrática, que organizó Fundación CIVES junto a la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, en Cáceres. Durante la emocionante jornada, estudiantes, maestras y especialistas reflexionaron sobre las diferencias entre educar en dictadura y educar en democracia.  

Victorino Mayoral Cortés, presidente de la Fundación CIVES, fue el encargado de explicar el programa ‘Memoria, escuela y democracia’ en el que se enmarca esta jornada, en la que también ha colaborado la Diputación de Cáceres. “Nos permite conocer los horrores y errores del pasado y evitar que volvamos a dar un paso atrás en un momento tan difícil como este”, explicó sobre la importancia de esta iniciativa en un contexto donde crecen los discursos antidemocráticos. Mayoral se dirigió a los futuros profesores: “No se puede ser equidistante. La dictadura se basó en la violencia y en convertir a ciudadanos en súbditos”. 

Francisco Javier Jaraíz Cabanillas, decano de la Facultad de Formación del Profesorado de la Universidad de Extremadura, dio una calurosa bienvenida y recordó que “la educación tiene siempre una dimensión cívica y social” y remató: “Educación, memoria y democracia forman parte de un mismo compromiso colectivo”.  Por su parte, Eva María Pérez López, investigadora y doctora por la misma universidad, puso en valor la investigación «Maestras rurales en la provincia de Cáceres durante el franquismo», que se presentó después: “Se ha prestado muy poca atención al ámbito rural y a las maestras que con muy pocos recursos sacaron adelante a alumnos y alumnas que necesitaban aprender, pero también a comer”. 

La encargada de desgranar los detalles de la investigación fue Rocío Yuste Tosina, doctora por la Universidad de Extremadura, dejando claro el enfoque: “No es un gesto nostálgico, es un compromiso democrático. Nos ayuda a pensar qué sociedad queremos construir”.  

Hablan las maestras en la dictadura con los alumnos de hoy 

Después, llegó el momento más emocionante de la jornada, el Diálogo Educativo intergeneracional entre las maestras protagonistas de la investigación y los estudiantes universitarios actuales, que pudieron conocer de primera mano su historia y preguntarles: “Recuerdo que yo pedí a mis alumnos que me evaluaran, como yo hacía con ellos. Yo era consciente de que si te comportabas de forma autoritaria con los alumnos, el franquismo no se iba a acabar nunca. La democracia se enseña, pero también se practica”, ha ejemplificado la maestra Charo con una de las muchas anécdotas que surgieron. 

Como broche final, el encuentro cerró con dos conferencias de altura. Luis María Cifuentes, catedrático de Filosofía y patrono de la Fundación CIVES, explicó el pasado y el presente del nacionalcatolicismo: “En el franquismo, la Iglesia era la institución encargada de la enseñanza y la religión era materia obligatoria en todos los niveles educativos. Buscaban el control de la conciencia”.  

Julián Chaves Palacios, catedrático de Historia Contemporánea de la UEx, desgranó ante el alumnado la dureza de la represión que el franquismo ejerció contra aquellas personas que, como ellos, dedicaron su vida a la educación: “Había que controlar a los docentes y lo hicieron pueblo por pueblo, cesando a todo maestro sospechoso. Se borró de la imagen de España la palabra ‘república’”. 

Por último, Fernando Ayala, responsable del Servicio de Memoria Histórica y Democrática de la Diputación, cerró el encuentro poniendo en valor tres cuestiones que resumen la colaboración de la institución con la Fundación CIVES: la importancia del “compromiso con la memoria democrática”, el “compromiso con los jóvenes” y la puesta en valor del trabajo “de las maestras”. Toda una lección que decenas de futuros profesores y profesoras nunca olvidarán.

Translate »