Tras la celebración del segundo laboratorio de políticas de juventud el pasado 25 de febrero, en el que jóvenes de la ciudad de Guadalajara comenzaron a analizar cuestiones relacionadas con las tecnologías, la salud mental y las competencias digitales necesarias en las aulas, el proceso participativo continuó con un nuevo encuentro del Youth Policy Lab* en el IES Aguas Vivas de Guadalajara, en el marco del proyecto europeo proyecto europeo DIYW Road.
En esta última sesión participaron 13 jóvenes de entre 13 y 16 años, estudiantes de 3º y 4º de la ESO de distintos centros educativos de la ciudad, que volvieron a reunirse para profundizar en los temas trabajados anteriormente y abrir nuevos debates sobre bienestar, sostenibilidad digital, gobernanza tecnológica y uso del móvil en el entorno educativo.
El encuentro contó con la participación de Paula Alvira, coordinadora del proyecto en CIVES, y Marta Fernández, educadora del centro; así como representación del CIJ Centro Joven de Guadalajara en una de sus alumnas del centro. Entre los participantes había jóvenes con perfiles diversos, muchos de ellos procedentes de familias migrantes o migrantes ellos mismos, lo que enriqueció el intercambio de experiencias y perspectivas.
El uso del móvil en el aula: límites, convivencia y aprendizaje
Uno de los debates recurrentes durante la jornada fue el uso del teléfono móvil en el aula. Los jóvenes coincidieron en que no se trata de una cuestión simple y que, en gran medida, “depende de los tiempos y de las situaciones”. En uno de los grupos de trabajo se propuso establecer momentos concretos para el uso del móvil, permitiendo utilizarlo entre clase y clase, pero evitando su uso durante las sesiones para favorecer la concentración.
También identificaron algunas consecuencias negativas que observan cuando el móvil se utiliza sin límites en el aula, como la disminución de la concentración, tener que repetir contenidos o una reducción de la interacción social entre compañeros y compañeras.
Al mismo tiempo, defendieron que los dispositivos también pueden ser herramientas educativas útiles cuando se utilizan con un objetivo pedagógico, por ejemplo, para participar en actividades interactivas como kahoots, buscar información para trabajos escolares o consultar libros y materiales digitales desde el propio móvil o desde tablets.
Durante el diálogo surgieron además otras preocupaciones relacionadas con la convivencia en el entorno digital, como la posibilidad de hacer fotos o grabaciones a profesorado o compañeros sin consentimiento, algo que los participantes identificaron como una práctica que puede generar conflictos.

Bienestar juvenil y conciliación
Otro de los grupos centró su trabajo en el bienestar juvenil, poniendo sobre la mesa la necesidad de encontrar un mejor equilibrio entre las responsabilidades, el descanso y la vida personal. A través de su cartel, plantearon una propuesta dirigida a las instituciones: que el Ministerio de Trabajo regule con mayor claridad las horas de trabajo, con el objetivo de reducir situaciones de estrés y cansancio y favorecer que las personas puedan disponer de más tiempo de calidad con sus familias.
Durante el debate, los jóvenes también señalaron que estas preocupaciones no afectan únicamente a su propia generación. Muchos comentaron que observan en su entorno padres y madres con jornadas laborales largas o condiciones precarias, lo que dificulta dedicar tiempo a la vida familiar. En este sentido, reflexionaron sobre cómo la falta de conciliación puede repercutir tanto en el bienestar de las personas adultas como en la vida cotidiana de los propios jóvenes.
Para los participantes, cuestiones como la conciliación, el descanso o la salud mental se han convertido en temas clave al pensar en su futuro, lo que pone de manifiesto una creciente preocupación por modelos de vida y trabajo más equilibrados.
Frente al imaginario de una juventud contraria a cualquier norma, una parte importante del grupo se mostró a favor de reforzar la regulación de las plataformas digitales.
Emergió además una diferencia interesante:
- Las chicas tendieron a posicionarse más claramente a favor de mayor regulación.
- Entre los chicos apareció con más frecuencia el “depende”, introduciendo matices.
Este contraste abrió un debate sobre cómo la experiencia digital puede vivirse de manera distinta según género.
Sostenibilidad digital: reparar y reutilizar tecnología
El grupo que trabajó el eje de sostenibilidad digital se centró en el impacto ambiental del consumo tecnológico y en posibles soluciones para reducirlo.
Entre las propuestas recogidas en su afiche destacan:
- crear contenedores para reutilizar dispositivos electrónicos rotos o en desuso,
- impulsar un programa público de reparación de dispositivos a precio mínimo.
Según explicaron, estas medidas permitirían reducir la contaminación, evitar el consumo excesivo y fomentar la reutilización de dispositivos electrónicos.
Gobernanza digital: algoritmos, privacidad y memoria en internet
Además de los temas mencionados, el encuentro también abrió un espacio para reflexionar sobre gobernanza digital y derechos en internet. Una de las preguntas que surgió durante el debate fue: “¿sabemos por qué vemos ciertos contenidos en internet?”. A partir de esta cuestión, el grupo reflexionó sobre el funcionamiento de los algoritmos que seleccionan la información que aparece en redes sociales y plataformas digitales.
Los y las participantes coincidieron en la importancia de que se expliquen mejor estos sistemas, ya que muchas veces las personas usuarias no comprenden cómo influyen en lo que consumen en internet. También hablaron sobre la privacidad y el control de los datos personales, planteando la necesidad de poder borrar o gestionar mejor el historial y la información digital que queda registrada.
Este debate llevó a reflexionar sobre la llamada memoria digital y sobre el hecho de que los contenidos publicados en internet pueden permanecer durante mucho tiempo, lo que plantea preguntas sobre el derecho al olvido y la protección de la privacidad..


Redes sociales, presión social y nuevas formas de comunicación
Durante la conversación también aparecieron temas presentes en la vida cotidiana del alumnado, como la presión social en redes, la diferencia entre comunicarse a través de una pantalla o hacerlo cara a cara, o la percepción de que el entorno digital ofrece más libertad de expresión que los medios tradicionales.
Aunque inicialmente muchos jóvenes asociaban rápidamente el mundo digital con mayor libertad, al profundizar en el debate matizaron esta idea y señalaron que las redes sociales también tienen normas, límites y consecuencias.
En este contexto, se mencionó la figura de “ciberayudante”, presente en varios centros educativos: estudiantes formados para detectar y mediar en problemas relacionados con el uso de la tecnología o el ciberacoso.
Escuchar la voz de la juventud para construir políticas públicas
El encuentro cerró el ciclo de trabajo de este Policy Lab dentro del proyecto DIYW Road, consolidando un proceso en el que la juventud ha podido analizar su realidad, debatir problemas comunes y elaborar propuestas concretas.
Las reflexiones compartidas muestran la importancia de generar espacios donde se pueda participar activamente en la construcción de políticas que afectan a su vida cotidiana, desde el uso de la tecnología hasta el bienestar social, la sostenibilidad o el futuro del trabajo.
Los resultados y reflexiones de este proceso se llevarán a la próxima reunión de socios en Sofía (Bulgaria), el 16 de marzo, para poner en común el trabajo realizado en cada uno de los seis países participantes. Si estás interesado/a en conocer más acerca del proyecto y sus resultados, puedes escribir a cives@fundacioncives.org