Los Diálogos Educativos para la Los Diálogos Educativos para la Convivencia y la Memoria Democrática organizados por Fundación CIVES reunieron a especialistas, docentes, estudiantes y representantes institucionales en una intensa jornada dedicada a la educación, la democracia y la recuperación de la memoria colectiva.
El Auditorio-Teatro Riberas del Guadaíra acogió una nueva edición de los Diálogos Educativos para la Convivencia y la Memoria Democrática, una iniciativa impulsada por Fundación CIVES junto a la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, que convirtió durante toda una jornada a Alcalá de Guadaíra en punto de encuentro para el debate sobre educación, ciudadanía y memoria democrática.
La actividad contó con la participación de representantes institucionales, investigadores, docentes, activistas memorialistas y alumnado de distintos centros educativos, en una programación que combinó reflexión académica, experiencias educativas, proyectos de investigación y actividades culturales.


Una democracia sin memoria
La inauguración corrió a cargo del presidente de Fundación CIVES, Victorino Mayoral, quien defendió la necesidad de preservar la memoria democrática como una herramienta esencial para fortalecer la convivencia y las libertades.
“Una democracia sin memoria es una democracia enferma”, afirmó durante su intervención, recordando que el objetivo último de este tipo de iniciativas es transmitir a las nuevas generaciones los valores democráticos y el compromiso con los derechos humanos.
Mayoral insistió además en que la memoria democrática no debe entenderse como una cuestión partidista, sino como una política de defensa de la propia democracia y de reconocimiento a las víctimas de la represión

Mujeres, educación y dictadura
La primera mesa de la jornada estuvo dedicada a analizar la educación de las mujeres durante la dictadura y la democracia, contó con la moderación y presentación de la profesora Francisca Olías.
Ana María Rodríguez Penín y Carmen Rueda abordaron el proceso de pérdida de derechos que sufrieron las mujeres tras el golpe militar de 1936 y durante la dictadura franquista. Ambas reflexionaron sobre el papel de la escuela y de las instituciones en la construcción de los modelos de género de la época y sobre las consecuencias que esas políticas tuvieron para varias generaciones de mujeres.
Las ponentes recordaron cómo la educación femenina quedó subordinada a los valores del nacionalcatolicismo y cómo muchas de las conquistas alcanzadas durante la Segunda República fueron eliminadas tras la victoria franquista.
Educar en democracia
La segunda gran intervención de la mañana estuvo protagonizada por el secretario general de la FETE-UGT, primer consejero de Educación de la Junta de Andalucía y presidente de su Parlamento, Manuel Gracia, que comparó los modelos educativos de la dictadura y la democracia.
Gracia explicó cómo el sistema educativo franquista estuvo marcado por la segregación, el adoctrinamiento ideológico y el control de la Iglesia sobre la enseñanza, frente a los principios democráticos de pluralismo, igualdad y pensamiento crítico.
“Esta no es una batalla entre izquierda y derecha. Es una batalla entre democracia o no democracia”, afirmó durante una intervención que generó un amplio interés entre el público asistente.
El programa contó con la ponencia del escritor, investigador y profesor, Antonio Rodríguez, quien profundizó sobre la figura de Antonio Machado en su faceta de educador. Una interesante disertación sobre uno de los aspectos menos conocidos de Machado.



El alumnado, protagonista de la jornada
El momento más destacado del encuentro llegó con la presentación de los trabajos de investigación realizados por estudiantes de Educación Secundaria de Alcalá de Guadaíra dentro de un proyecto educativo coordinado por la profesora Carolina Rendón.
Lejos de limitarse a estudiar contenidos teóricos, los alumnos y alumnas desarrollaron auténticas investigaciones históricas basadas en documentación, testimonios orales y fuentes locales.
Los trabajos abordaron cuestiones tan diversas como los movimientos migratorios en Alcalá durante el siglo XX, la figura del último alcalde republicano de la localidad, la experiencia de personas represaliadas por el franquismo, el campo de concentración de La Ranilla, el robo de bebés o la influencia del Consultorio de Elena Francis en la construcción de los roles de género.
Carolina Rendón destacó que el objetivo principal del proyecto no era únicamente transmitir conocimientos históricos.
“Lo fundamental no es que aprendan acontecimientos, sino que puedan interpretar nuestro presente y construir el futuro”, explicó.
La docente defendió además que la educación histórica debe contribuir a desarrollar el pensamiento crítico y a formar ciudadanos capaces de analizar la información y defender los valores democráticos.


Aprender desde las historias de vida
Las investigaciones permitieron a los estudiantes acercarse a testimonios personales y familiares vinculados a la Guerra Civil, la posguerra y la dictadura.
Durante las entrevistas realizadas al finalizar la jornada, varios alumnos destacaron que el proyecto les había permitido descubrir aspectos de la historia que habitualmente no aparecen en los manuales escolares.
“Hemos aprendido cosas que no siempre podemos ver en los libros de texto o en internet”, explicaron.
Los estudiantes señalaron además que trabajar con fuentes directas y testimonios personales les permitió comprender de forma más cercana y humana las consecuencias de la represión y la pérdida de derechos durante la dictadura.



Cultura para hacer memoria
La programación incluyó también la presentación del proyecto “Cuentos para hacer memoria”, impulsado por la Asociación de Memoria Histórica y Democrática de Alcalá de Guadaíra.
La iniciativa recoge las vivencias de varias mujeres mayores de la localidad y las transforma en relatos destinados a trabajar la memoria democrática en los centros educativos.
Durante la presentación se anunció además la distribución de ejemplares y materiales didácticos en colegios e institutos de Alcalá para facilitar su incorporación a las aulas.
La jornada contó asimismo con diversas intervenciones culturales y musicales que pusieron de relieve la importancia de la memoria como herramienta de transmisión intergeneracional y de construcción colectiva de ciudadanía.



Una tarea para el presente y el futuro
La clausura volvió a situar a los jóvenes en el centro de la reflexión.
Victorino Mayoral animó a las nuevas generaciones a mantener “encendido el motor utópico de la democracia” y recordó que la defensa de los derechos y libertades exige conocer el pasado para evitar la repetición de los errores históricos.
Los Diálogos Educativos para la Convivencia y la Memoria Democrática concluyeron así con una idea compartida por buena parte de las personas participantes: la memoria democrática no es únicamente una mirada al pasado, sino una herramienta imprescindible para construir una sociedad más libre, más justa y más democrática.



