La palabra es libre; la acci贸n muda; la obediencia, ciega. - Johann Christoph Friedrich von Schiller

Buscar

B煤squeda en la web:

Comunicación / Artículos de opinión / Juntos e iguales en la clase mixta de nataci贸n

Juntos e iguales en la clase mixta de nataci贸n

Victorino Mayoral

Juntos e iguales en la clase mixta de nataci贸n



Por: Victorino Mayoral Cort茅s
Presidente de la Liga Espa帽ola de la Educaci贸n.



El Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo acaba de dictar una sentencia por la que ordena que las ni帽as musulmanas residentes y escolarizadas en Suiza tambi茅n deben asistir a las clases mixtas de nataci贸n que organiza su escuela como parte com煤n del plan de formaci贸n, rechazando la posici贸n de sus padres, fervientes practicantes de la religi贸n isl谩mica, que se opon铆an al cumplimiento de tal deber escolar, ni a煤n utilizando el 鈥渂urkini鈥. Suiza es un estado laico, en el que existe una importante realidad multicultural, ya que el 27% de su poblaci贸n es de origen extranjero. Precisamente la sentencia se帽ala 鈥渆l lugar particular que la escuela ocupa en el proceso de integraci贸n social, especialmente para los ni帽os de origen extranjero鈥. Este es el argumento fundamental en el que se basa la sentencia: el derecho de todas las ni帽as y ni帽os de tener una escolarizaci贸n completa que permita su integraci贸n social en el pa铆s de acogida prevalece sobre las convicciones y las pr谩cticas religiosas de sus familias. La importancia de la clase de nataci贸n no consiste solamente en aprender a nadar, sino fundamentalmente en 鈥減racticar esa actividad en com煤n con todo el resto de los alumnos y al margen del origen de los ni帽os o de las convicciones religiosas o filos贸ficas de sus padres鈥

Sami Nair, en su obra 鈥淟a Europa Mestiza鈥, al tratar de la integraci贸n (que no de su asimilaci贸n) dice sobre los inmigrantes que 鈥淪u futuro est谩 en la sociedad de acogida; la adaptaci贸n de su confesi贸n, de sus costumbres, en lo que a igualdad de sexos, de estructura de la familia, de libertad de comportamiento y de autonom铆a de los individuos se refiere debe ser un objetivo central y claramente asumido por los poderes p煤blicos del pa铆s receptor. Es lo que denominar铆a un proceso de 鈥渓aicizaci贸n de las identidades鈥: la existencia de una pertenencia com煤n (un espacio p煤blico de pertenencias y derechos, obligaciones y valores) y una pertenencia singular (un espacio privado donde cultivar la diferencia).鈥滷inalmente, su conclusi贸n es la misma que la del Tribunal de Estrasburgo sobre la funci贸n fundamental que la educaci贸n, y especialmente la escuela como espacio p煤blico, tienen para la integraci贸n de ni帽as y ni帽os inmigrantes y as铆 evitar su exclusi贸n social.

Sin embargo, la argumentaci贸n utilizada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en su sentencia, y divulgada por los medios de comunicaci贸n, nos parece a煤n insuficiente para abordar y clarificar la problem谩tica suscitada por la negativa de algunos padres( no siempre musulmanes), que por motivos religiosos se oponen a que sus hijas o hijos asistan a algunas otras actividades escolares o estudien ciertos contenidos de las asignaturas, solicitando la exenci贸n de algunos temas de Ciencias Naturales o Filosof铆a, o la de pr谩ctica de primeros auxilios, etc., o a Educaci贸n para la Ciudadan铆a, como ocurri贸 en Espa帽a con ocasi贸n de la campa帽a de objeci贸n de conciencia lanzada por la Conferencia Episcopal contra esta asignatura. Todo ello nos sit煤a ante una dimensi贸n m谩s profunda del problema, que va m谩s all谩 de los beneficios pr谩cticos que a t铆tulo individual y social obtienen las alumnas y alumnos por su integraci贸n escolar.

Esta otra perspectiva del problema apunta fundamentalmente al tratamiento que la escuela p煤blica de un Estado laico debe otorgar a quienes desde cualquier confesi贸n religiosa invocan sus convicciones dogmaticas para solicitar la exclusi贸n de determinadas ense帽anzas o actividades propias del programa escolar. En Espa帽a, las sentencias dictadas por el Tribunal Supremo contrarias a quienes pretendieron aplicar la objeci贸n de conciencia contra la Educaci贸n para la Ciudadan铆a dejaron las cosas muy claras, pese a que luego el Gobierno conservador no dud贸 en complacer los deseos de censura de sus aliados confesionales .En Francia, el punto 13 de la Carta de Laicidad escolar de 2013 establece que 鈥淣adie puede prevalerse de su pertenencia religiosa para negarse a conformarse a las reglas aplicables a la Escuela de la Rep煤blica鈥.

Pero falta un aspecto m谩s que no debe ser olvidado en este debate, que tampoco aparece expl铆citamente reflejado en la sentencia del Tribunal de Estrasburgo. Me refiero a las ideolog铆as y concepciones que sobre la mujer todav铆a predominan en las culturas y religiones 鈥渄el Libro鈥, como manifestaciones arcaicas, pero muy reales y actuales, de una especie de 鈥渕achismo teol贸gico鈥, que consagra la superioridad y autoridad natural del var贸n sobre la mujer, del cual puede llegar a ser como un objeto m谩s de propiedad, neg谩ndola como sujeto v谩lido e igual en una diversidad de 谩mbitos como la familia, la econom铆a, el trabajo, la participaci贸n pol铆tica y la misma sexualidad, etc., etc. Esta es la motivaci贸n religiosa de fondo que, entre otras, alienta los intentos de oposici贸n de familiares o cl茅rigos para que algunas ni帽as musulmanas no asistan a las clases mixtas de nataci贸n, o a la pr谩ctica de respiraci贸n asistida en clases de socorrismo. Es la misma motivaci贸n que en el campo cat贸lico m谩s integrista se pretende plasmar en la 鈥渆ducaci贸n diferenciada鈥 que recoge la LOMCE, volviendo a la arcaica separaci贸n de la escolarizaci贸n por sexos. Son tambi茅n los argumentos para defender un eterno orden natural diferenciador de las funciones sociales y culturales entre hombres y mujeres que utilizan aquellos que atacan a la por ellos mismo definida como la 鈥渋deolog铆a de g茅nero鈥. Pero lo que en realidad rechazan, lo que tratan de impedir es la conquista total e igual de los derechos de la Ciudadan铆a plena, civiles, pol铆ticos, econ贸micos, sociales y culturales por todas las mujeres, su autonom铆a y libertad igual para decidir en todos los 贸rdenes p煤blicos y privados, sea cual sea su religi贸n, cultura, etnia, condici贸n social, econ贸mica, o nacionalidad.






logo

Fundación CIVES

Calle Viriato 2. 1°, puerta 3. 28010 Madrid

Tel. 91 298 65 55

Fundación CIVES © 2012 | Todos los derechos reservados